February 4, 2023

Lakeview Gazette

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Fue a comer a un restaurante con su hija, pero la echaron por la ropa que llevaba puesta

Una mujer fue humillada en public por su forma de vestir. El hecho sucedió en el United Kingdom, donde el verano está arrasando a la población con temperaturas que llegan a los 33 grados, algo poco usual para el país isleño.

Se trata de Emma Prince, una madre de 34 años que fue cenar a una pizzeria llamada Stonehouse Pizza & Carvery, en Wolverton, Inglaterra. However, la mujer no pudo entrar al lugar due to the white top que llevaba puesto que, según la encargada, violaba el código de vestimenta del restaurante.

Emma Prince assured that she was not welcome inside the pizzeria with this top post

Prince le contó al medio Daily Star que el top era una prenda de vestir que había sido comprada en la tienda online ASOS y que su intentione no era ser provocativa, sino solo sentirse fresca y comoda.

“La gerente dijo que no podía entrar porque solo llevaba puesto un sostén”, explained the woman. “Le dije que era un top corto, no ropa interior, y que afuera hacián treinta grados”, pero la encargada no quiso ceder y le contestó: “Este es un restaurante y es nuestra política”.

Prince, entonces, pidió ver el código de vestimento mentioned, pero no lo consiguió: “No me mostró nada… Simplymente me miraba de arriba abajo y repetía que lo que llevaba puesto no era un top”.

Prince fue a cenar con su hija de dos años, Penélope, una amiga, Danielle, y su hijo. Su amiga también tenía puesto un top, pero la gerente la dejó entrar porque los breteles de su prenda eran anchos. That’s how it was Prince tuvo que ir a buscar una camisa de manga larga que tenía guardada en su auto para ponérsela si es que queria entrar al restaurante.

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La sorpresa fue enorme cuando entró y descubrió que muchos de los demás comensales no llevaban casi nada puesto. De acuerdo con la mujer, los más chiquitos corrían en pañales, mientras que sus madres lucían shorts de jean y los padres estaban sin camisa ni nada en la parte superior del cuerpo.

Emma contó su disgusto por haber sido humillada publicamente frente a otros comensales en Stonehouse Pizza and Carvery
Emma contó su disgusto por haber sido humillada publicamente frente a otros comensales en Stonehouse Pizza and Carvery

“No podía entender por qué me discriminaban por vestir una camiseta que showtaba mi stomacha. No me parácia justo en absoluto. La gente se me acercaba y me compadecía, diciento lo dura que había sido la gerente. Estaba hirviendo en mi camisa, pero tenía miedo de que si me la quitaba y me sentaba en la blusa me echarían. No quería la confrontation frente a mi hija”, assured Prince.

But the problem didn’t end there. Después de ordenar la comida, a los ten minutes llegaron los platos para Danielle y su hijo, mientras que los de Emma y Penélope no fueron llevadro nunca a la mesa: “Tuvimos que esperar más de una hora con un calor de 32 °C. Tiene dos años y tener que esperar tanto tiempo es absolutely repugnante. Definitivamente fue deliberado. Era como si se estuvieran burlando de mí”.

Finally, la madre, discontenta, Decided to leave the pizzeria and take her daughter to eat at McDonald’s. Al día siguiente, Prince communicated with the restaurant via his account of Instagram to investigate about the alleged clothing code y la respuesta fue increíble: “El código de vestimenta es usar lo que sea que se sienta cómodo”. Como para surer del error de la gerente, Emma volvoí a preguntar: “Entonces, ¿se permiten blusas cortas en días calurosos como ayer?”. “Sí, mientras te mantengas agradable, fresco y cómodo, está permitido”, they responded from the restaurant.

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Rabiosa por el enojo y por el mal momento que le hicieron pasar, Prince aseguró que nunca más volvería al lugar due to the form en que fue tratada. “Estoy más que molesta y disgustada por el servicio que me dieron, la actitud de la gerente, su discrimination contra mí y mi vestimenta”, pointed out. “Nunca volveré a ir a Wolverton House y animaría a cualquiera que tenga hijos a que no la visite, oa cualquiera que crea en los derechos humanos y en la libertad de poder usar una prenda sin ser juzgado, menospreciado o despreciado”, finalizó.